Denuncian por violencia de género al delantero de Barracas Central que le hizo el gol a River

Gonzalo «Toro» Morales fue denunciado por su expareja tras sufrir violencia física, psicológica y amenazas de muerte. Mientras la Justicia apenas dictó una perimetral, la impunidad y la complicidad en el fútbol vuelven a quedar en la mira.

EZEIZA. El fútbol argentino vuelve a salpitarse por la violencia machista y la protección a los violentos. Apenas unas horas después de ser la figura deportiva del fin de semana por marcar el gol del triunfo de Barracas Central frente a River, el futbolista Gonzalo «Toro» Morales fue denunciado penalmente por su expareja por agresiones físicas, psicológicas y privación ilegítima de la libertad.

La presentación formal se realizó en la Comisaría 5° de Ezeiza y recayó en el Juzgado de Paz a cargo de Néstor García, desde donde solo se emitió una orden de restricción perimetral para el jugador de 23 años formado en Boca Juniors.

«Con plata se arregla todo»: la impunidad como bandera

A través de sus redes sociales, la víctima rompió el silencio publicando imágenes desgarradoras de los golpes y capturas de chats donde exponía las agresiones, los encierros con llave y las constantes amenazas de muerte que sufría.

«Me agarró del pelo, me ahorcó, me golpeó con piñas y patadas hasta dejarme días sin poder caminar (…). Cuando quise denunciarlo, también recibí amenazas de su familia. Me decían que ‘con plata se arregla todo'», relató la joven en un crudo testimonio.

La pasividad del Estado y del entorno deportivo: La denuncia deja al descubierto, una vez más, cómo el poder económico y las influencias dentro del fútbol profesional se utilizan para amedrentar a las víctimas y encubrir delitos graves. Frente a esto, las medidas judiciales suelen ser insuficientes mientras los clubes evitan aplicar protocolos o sanciones contundentes contra los agresores.

El silencio de las instituciones y la lentitud judicial contrastan con la urgencia de una violencia que no frena. El caso de Morales exige que la Justicia actúe con celeridad y no permita que la fama ni la billetera compren impunidad.