Parálisis en la causa por la desaparición de Axel: peritajes dieron negativo para sangre y la Investigación se queda sin rumbo

A 73 días de la última vez que se lo vio con vida, el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses confirmó que no halló rastros hemáticos humanos en las prendas e insumos secuestrados. Un duro revés para la Fiscalía que expone la parálisis de la causa y la falta de respuestas para su familia.

RESISTENCIA. La investigación judicial por el paradero de Axel atravesó un nuevo y gravísimo estancamiento tras conocerse los dictámenes definitivos del Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (IMCIF). A más de dos meses de su desaparición —ocurrida el pasado 17 de mayo—, los peritajes científicos no aportaron una sola prueba biológica que permita esclarecer el caso ni sostener la hipótesis del equipo fiscal sobre los detenidos.

Según reveló Alerta Urbana, los análisis realizados por el Laboratorio de Química Legal sobre la indumentaria secuestrada (incluyendo una campera del entorno de la familia Iñiguez y prendas que se sospechaba pertenecían al joven) arrojaron resultados categóricamente negativos para sangre humana. En el caso de una tela con manchas hallada en la vía pública, los forenses precisaron que se trataría de sangre animal.

Sin pruebas científicas y con una Justicia que corre detrás de los hechos

La falta de material genético apto para cotejo de ADN deja a la causa sin el sustento técnico indispensable para vincular directamente a los sospechosos con la desaparición del joven, exponiendo seriamente el trabajo de la instrucción:

Pasan las semanas, se acumulan las fojas y la respuesta oficial sigue siendo el vacío. La parálisis de esta investigación no es un hecho aislado, sino el reflejo de un sistema judicial y policial que reacciona tarde, que no preserva con eficacia las escenas clave y que deja a las familias del Chaco navegando en la absoluta incertidumbre.

Mientras el expediente vuelve a foja cero en materia de evidencia científica y los elementos peritados retornan al depósito judicial, la familia de Axel sigue exigiendo respuestas en las calles. La búsqueda de la verdad no puede quedar sepultada por la burocracia ni por la impericia de las autoridades de turno.