El grave episodio involucra a un adulto que viajaba con el contingente de los colegios Don Bosco, Nuestra Señora de Itatí y María Auxiliadora de Resistencia. Fue separado de inmediato y trasladado a otro hotel tras los testimonios de las adolescentes que activaron los protocolos de la empresa.
BARILOCHE / RESISTENCIA. La indignación y la preocupación ganaron a las familias de la capital provincial luego de que se conociera un grave hecho ocurrido en San Carlos de Bariloche durante el tradicional viaje de egresados que comparten estudiantes de tres reconocidos establecimientos educativos de Resistencia: Don Bosco, Nuestra Señora de Itatí y María Auxiliadora.
Un hombre que viajaba en calidad de «padre acompañante» fue apartado preventivamente del grupo tras ser señalado por presuntos tocamientos indebidos e intromisiones abusivas contra al menos una adolescente y por haber protagonizado situaciones similares con otras alumnas del contingente durante la noche del martes.
Activación de protocolos e indignación familiar
Apenas las estudiantes alertaron a los coordinadores y responsables de la empresa de viajes sobre lo sucedido, se pusieron en marcha las medidas de contingencia previstas para situaciones de vulneración de derechos en viajes de estudios:
- Separación inmediata: El acusado fue retirado del hotel donde se alojan los egresados y reubicado de forma aislada en otro establecimiento.
- Retorno anticipado: Se dispuso que el hombre sea trasladado de regreso a la provincia del Chaco en las próximas horas.
Un hecho aberrante que exige la intervención urgente de la Justicia. Quienes viajan en rol de acompañantes asumen una responsabilidad de cuidado y protección sobre los menores de edad. De confirmarse los hechos, la situación no puede resolverse únicamente con el retorno del implicado a la provincia o una sanción administrativa, sino que requiere una investigación penal severa para garantizar la integridad física y psicológica de las alumnas.
Hasta el momento se aguarda la confirmación sobre la radicación de la denuncia formal ante la Justicia rionegrina o la Fiscalía de turno en el Chaco, mientras los padres de las comunidades educativas afectadas exigen explicaciones claras sobre los mecanismos de selección y control de los adultos que integran las delegaciones.