Sin luz ni respuestas: Secheep anunció una ola de cortes en Resistencia, Barranqueras y el Sudoeste

Bajo la excusa del «mantenimiento», la empresa estatal de energía dejará a miles de familias y a la toma de agua de Sameep a oscuras este martes. Tarifazos impagables para un servicio deficiente que sigue castigando a las y los chaqueños.

RESISTENCIA / BARRANQUERAS / SUDOESTE. En pleno invierno y con una humedad que asfixia, la empresa estatal Secheep volvió a confirmar lo que para los vecinos ya es una pesadilla cotidiana: una jornada plagada de cortes programados de energía eléctrica para este martes 28 de julio.

La interrupción del servicio afectará a barriadas populares de Resistencia, a sectores clave de Barranqueras —incluyendo el área de la toma de agua de Sameep— y a amplias zonas urbanas y rurales de Villa Ángela, Coronel Du Graty y Santa Sylvina en el sudoeste provincial.

Cronograma de la desidia:

  • Resistencia:
    • De 7:30 a 11:00 hs en los barrios 120 Viviendas, CGT, 17 de Octubre e Hipólito Yrigoyen.
    • De 8:00 a 9:00 hs en el barrio San Cayetano Ampliación.
  • Barranqueras:
    • De 9:30 a 11:00 hs en la zona de la toma de agua de Sameep (Acceso al Puente Interprovincial).
  • Sudoeste (Villa Ángela, Du Graty, Santa Sylvina):
    • Maniobras de 6:15 a 6:30 hs y de 19:00 a 19:15 hs.

Tarifazos europeos, servicio del tercer mundo

El malestar ciudadano no es casualidad. Mientras las facturas de luz llegan con aumentos astronómicos avalados tanto por las políticas tarifarias del Gobierno provincial como por la quita de subsidios del Gobierno nacional, la calidad de la prestación roza el abandono:

Pagamos las tarifas más caras de la historia para recibir a cambio un servicio que se interrumpe a diario. Cortarle el suministro a la planta de agua de Sameep o dejar sin luz a barrios enteros a mitad de mañana paraliza el trabajo, la educación y los comercios locales.

Desde la gestión provincial continúan justificando la precariedad en «trabajos de mantenimiento», pero la realidad en los hogares es siempre la misma: boletas impagables y artefactos quemados sin que nadie se haga cargo.