El ministro de Economía presumió los aplausos de la titular del organismo multilateral tras una reunión con Milei. Mientras Washington festeja el superávit y la quita de cargas patronales, la calle padece el desempleo, la caída de salarios y la parálisis del consumo.
BUENOS AIRES. En una nueva demostración de sintonía entre el Palacio de Hacienda y los organismos internacionales de crédito, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó este lunes los elogios vertidos por la directora ejecutiva del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, respecto al rumbo del programa económico que encabeza la gestión de Javier Milei.
Tras acompañar a Georgieva en su disertación ante empresarios en el Palacio Libertad, Caputo aseguró a los medios que la titular del FMI «dijo que está impresionada con los resultados del programa» y calificó a la Argentina como uno de los países «mejor preparados para la volatilidad global» gracias al superávit fiscal y energético.
La receta del FMI: beneficios para las corporaciones, flexibilización para los trabajadores
Durante los encuentros, Caputo aprovechó para exponer ante las autoridades del Fondo los ejes centrales de la reforma laboral que impulsa el Gobierno, haciendo especial hincapié en la drástica reducción de las cargas patronales para las empresas: pasaron de tributar un 19% a solo un 2%.
Sin embargo, el triunfalismo oficial omite el costo social de los números que celebra Washington:
Los aplausos del FMI no se traducen en mejoras para la gente. Mientras se le perdonan impuestos y contribuciones a las grandes corporaciones bajo la promesa de un «empleo formal» que no llega, el ajuste fiscal se sostiene recortando jubilaciones, paralizando la obra pública en las provincias y licuando los salarios de la clase trabajadora.
Superávit a costa del hambre del pueblo
Hablar de «superávit energético» y «estabilidad» en los salones de reuniones mientras las estaciones de servicio del país registran cinco meses consecutivos de caída de ventas y las PyMEs de provincias como el Chaco cierran por falta de consumo, expone la desconexión total entre el relato financiero y la vida diaria.
El FMI vuelve a felicitar un modelo de ajuste feroz que garantiza el pago de la deuda externa a costa de la recesión, la flexibilización de derechos laborales y el empobrecimiento de la inmensa mayoría de las y los argentinos.