Hallan viva en Argentina a una mujer que figuraba como desaparecida por la dictadura chilena

Un cotejo genético con más de 99,9999% de certeza confirmó la identidad de Bernarda Rosalba Vera Contardo, de 80 años. El hallazgo histórico desarma más de medio siglo de angustia familiar y expone la importancia vital del trabajo de memoria, verdad y justicia en la región.

BUENOS AIRES / SANTIAGO. En un hecho histórico que conmueve a los organismos de derechos humanos del Cono Sur, el juez chileno Álvaro Mesa confirmó mediante pruebas irrefutables de ADN que Bernarda Rosalba Vera Contardo está viva y reside en territorio argentino. La mujer, que hoy tiene 80 años, figuraba desde 1973 en las listas oficiales de ejecutados y desaparecidos de la dictadura militar de Augusto Pinochet.

Los peritajes genéticos, realizados a través del Servicio Médico Legal de Chile y su Banco Genético de Familiares, fueron entregados formalmente a su hija, quien durante más de cinco décadas vivió con la amarga convicción de que su madre había sido ejecutada por las fuerzas represivas cuando ella era solo una niña.

La investigación que desarmó la mentira oficial

Hasta este histórico hallazgo, el informe oficial de la Comisión Verdad y Reconciliación indicaba que «Anita» —nombre de militancia de la docente en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)— había sido acribillada el 10 de octubre de 1973 en el puente Villarrica junto a otros 15 prisioneros.

Sin embargo, una minuciosa investigación periodística y el impulso del Plan Nacional de Búsqueda de Chile detectaron fisuras en el relato militar:

  • La fuga cruzando la cordillera: Testimonios recabados en zonas cordilleranas revelaron que Vera Contardo, condenada a muerte por el régimen dictatorial, logró escapar a pie hacia la Argentina a fines de 1973 para salvar su vida, perdiendo todo contacto con su entorno por razones de seguridad y supervivencia.
  • El rol del Estado en la memoria: El caso se reabrió judicialmente en 2025 para ordenar las muestras de ADN que finalmente acreditaron su verdadera identidad este lunes.

El valor innegociable de las políticas de memoria

El hallazgo de Rosalba en suelo argentino representa un abrazo a la verdad para su familia, pero también deja un mensaje contundente para el presente político de la región:

Frente a las corrientes negacionistas que buscan cerrar o desfinanciar los organismos de derechos humanos y los planes de búsqueda en la región, este caso demuestra que la Verdad y la Justicia no tienen fecha de expiración.

Mientras desde sectores de la derecha continental se intenta deslegitimar las políticas de reparación histórica tildándolas de «gastos innecesarios», la Ciencia y la Investigación Estatal permitieron devolverle la identidad a una sobreviviente y cerrar una herida abierta durante más de 50 años. La memoria no es una mirada al pasado: es una garantía para el presente y el futuro.

Chaco 365

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