La intimidad de la corrupción libertaria en Comodoro Py

El relato de la transparencia y la pulcritud moral de La Libertad Avanza se termina de desintegrar en los pasillos de los tribunales federales. Mientras este martes Diego Santilli asume la Jefatura de Gabinete bajo la promesa de traer «eficiencia», la declaración de la funcionaria Laura Schiuma ante el fiscal Gerardo Pollicita echa luz sobre la cloaca administrativa que montó Manuel Adorni en la Casa Rosada. La confirmación de que el exvocero usaba las tarjetas de crédito de sus empleados para ocultar gastos millonarios que luego «rendía» con fajos de efectivo blue es la fotografía más nítida de la impunidad con la que operaban.

El testimonio es demoledor. Adorni, cuyo sueldo oficial en blanco no justificaba el nivel de vida que ostentaba, recurrió a una vieja conocida de sus épocas de vendedor de planes de ahorro para que le hiciera el «favor» de tarjetear un monitor gamer premium por más de dos millones de pesos. El esquema se repite con otros subordinados en compras de proyectores y blanquería, configurando un modus operandi burdo y sistemático de lavado y ocultamiento de fondos. El paladín de la lucha contra los privilegios del Estado utilizaba a la estructura pública como su financiera personal y a sus directores como prestanombres de sus caprichos tecnológicos.

El manual de la corrupción que tanto criticaban en la televisión fue copiado a la perfección en los despachos de la Vocería Presidencial. Los bolsos con efectivo mutaron en resúmenes de tarjeta corporativos y de confianza.

Lo que verdaderamente escandaliza no es solo el rechazo de las compras por parte de los bancos o el uso de testaferros de cabotaje, sino el origen de los fondos. ¿De dónde salían los millones de pesos en efectivo con los que Adorni «reintegraba» los saldos a sus secretarios sin dejar un solo comprobante bancario? Javier Milei no puede seguir lavándose las manos ni pretendiendo que la salida de Adorni limpia el tendal de sospechas que mancha a su gestión. Llegaron prometiendo auditar al Estado y terminaron montando una cueva de manejos espurios en el corazón mismo de la Casa de Gobierno.

Chaco 365

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