De la farsa libertaria al nido del PRO tradicional

Este martes se formaliza el enésimo volantazo político de una gestión nacional que naufraga en sus propias contradicciones. Diego Santilli jura como nuevo jefe de Gabinete y, con su llegada, se clausura de manera escandalosa el ciclo de Manuel Adorni. El exvocero y fugaz ministro coordinador abandona el barco acechado por el Congreso y, fundamentalmente, por causas judiciales que indagan un presunto enriquecimiento ilícito. El paladín de la moral Twitter terminó eyectado de la Casa Rosada bajo la sospecha más rancia de la corrupción tradicional.

El arribo de «El Colorado» Santilli, bendecido por el «triángulo de hierro» de Karina Milei y Santiago Caputo, no es un acto de eficiencia; es una rendición. La Libertad Avanza, que prometió barrer con las estructuras del pasado, hoy se entrega con los brazos abiertos al PRO porteño para que le ordene una gestión caótica y plagada de irregularidades. Mientras Santilli mira de reojo su proyección electoral para 2027 y busca purgar el «núcleo adornista», queda al descubierto el descomunal botín en el que transformaron al Estado: un desfiladero de funcionarios con doble cargo público, directores de empresas estatales cruzadas y cajas millonarias.

La «eficiencia total» que ahora promete el nuevo jefe de Gabinete es el reconocimiento explícito del festival de nepotismo y descontrol que sus propios socios libertarios ejecutaron a la vista de todos.

La denuncia de ATE sobre los 249 familiares, amigos y «ñoquis» que Adorni acomodó antes de irse es la prueba irrefutable de que la austeridad siempre fue un cuento de hadas para justificar el ajuste sobre los jubilados y los trabajadores. Karina Milei, la gran armadora de este esquema, ya no puede hacerse la distraída. El recambio de nombres en la Jefatura de Gabinete solo confirma que la casta no tenía miedo; simplemente estaba esperando que le entregaran los despachos principales.

Chaco 365

Más noticias