La comuna muestra que la ciudad soportó una increíble cantidad de precipitaciones registrada entre el 12 de diciembre de 2018 y el 18 de enero de 2019 que suma un total de 879 milímetros de agua sobre la capital chaqueña.
En partes del documento técnico señaló que las diferencias con otras mediciones con la serie estadística 1954-2019 del registro pluviométrico municipal, como la de la Administración Provincial del Agua (APA) o el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), RANE u otras fuentes, “están directamente asociadas a la variación de la intensidad del fenómeno y a sus características en distintos sectores de la ciudad”.
Destacó que “esta serie permite visualizar que el registro de lluvias acumulado en enero de 2019 alcanza a 612 milímetros (mm) lo cual constituye un récord histórico para la ciudad, pero desde el 18 de diciembre de 2018 al 18 de enero de 2019 este registro alcanzó a 822 mm, y 879 mm si se contabilizan desde el 12 de diciembre de 2018”.
El gráfico que se presenta a continuación es un análisis de la serie histórica de precipitaciones y de los ciclos secos y húmedos, el tiempo de duración e intensidad, realizando las comparaciones objetivas para reconocer algunas cuestiones que son esenciales al momento de escuchar opiniones tales como “nunca me había inundado así”, o “nunca tuve tanta agua”. Esto es simplemente porque nunca se había experimentado un fenómeno de tal magnitud.
Del análisis de los ciclos húmedos y secos en la Ciudad de Resistencia se verifica que los mismos comienzan a darse con una intensidad cada vez mayor desde el año 1972, golpeando a la ciudad de su mayor intensidad en los años 1994 y 2019. Esto se debe en gran parte al cambio climático.
Indicó la comuna que “durante nuestra gestión atravesamos en tres años y vamos por el cuarto año, lluvias promedio superiores a la media anual equivalente de 1327 mm que es consistente con la línea de isohietas para el Chaco Oriental”.
El informe compara además “los 18 años precedentes donde el ciclo seco permitió atravesar anteriores gestiones municipales con el 77,8% del período con lluvias por debajo del promedio”.
¿Una tormenta perfecta?
La municipalidad en este contexto advirtió que “el crecimiento de los ríos adquiere importancia fundamental pues la descarga de agua de la ciudad al río Paraná puede efectuarse a través de dos modalidades: a) por apertura de compuertas y drenaje natural del río Negro cuando el Paraná está por debajo de 6 metros en el Puerto de Barranqueras; b) por activación del sistema de bombeo.La serie estadística de crecimiento del caudal de los ríos permite visualizar la estacionalidad, la tendencia y el comportamiento del ciclo.
Por ello subrayó que “la “tormenta perfecta” radica precisamente en el crecimiento de los ríos por impacto de la crecida en la alta y media cuenca del Paraná y Paraguay, lluvias copiosas e intensas en la provincia y en el sistema hídrico tributario del Río Negro, conjuntamente con lluvias extraordinarias de alta intensidad en el Área Metropolitana del Gran Resistencia (AMGR). Los pronósticos no son alentadores para el período enero-mayo de este año.
El cambio de tendencia de fenómeno “niña” a “niño” en el Pacífico, con el aumento de la temperatura de las aguas del océano, el efecto de la corriente fría de Humboldt, conjuntamente con los vientos alisios del oeste hacia el este, chocan con el anticiclón estacionario de Brasil y generan un centro de baja presión en la zona norte del país y en Paraguay, produciendo tormentas de variada intensidad con lluvias copiosas en poco período de tiempo. Las proyecciones indican temperaturas y lluvias superiores a las normales, con crecimiento de ríos en un contexto de saturación de napas freáticas y capacidad de drenaje de lagunas interiores”.
FUENTE:NORTE


