Escándalo en el Sanatorio Sarmiento: avanzan los allanamientos y cercan al ginecólogo Kumiega

La justicia no frena y el cerco sobre el cuestionado médico Gustavo Osmar Kumiega se vuelve cada vez más asfixiante. En un nuevo procedimiento realizado este miércoles en pleno centro de nuestra capital, personal judicial y policial concretó un allanamiento positivo en el Sanatorio Sarmiento de Resistencia, logrando el secuestro de material biológico de vital importancia para la causa que conmociona a toda la provincia.

Mientras el ginecólogo permanece tras las rejas, las pruebas se acumulan y desnudan un panorama sombrío. Las declaraciones de la fiscal Mariana Echarri (Titular del Equipo Fiscal N.º 6) ante la prensa confirmaron lo que muchos sospechaban pero pocos imaginaban en toda su dimensión: ya son diez las denuncias formales que pesan sobre las espaldas de Kumiega.

De ese total, seis corresponden a gravísimas acusaciones de abuso sexual durante consultas ginecológicas, tres por presunta mala praxis y una última por abuso sexual fuera del ámbito médico —esta última bajo la órbita del fiscal Jorge Cáceres Olivera—.

El modus operandi del horror: diagnósticos mentirosos y cirugías innecesarias

Lo que revelan los expedientes judiciales hiela la sangre. Según la investigación fiscal, el profesional habría montado un verdadero esquema de manipulación y engaño psicológico sobre sus pacientes. Mediante falsos diagnósticos que alertaban sobre cuadros de extrema gravedad, convencía a las mujeres de someterse a intervenciones quirúrgicas de alto riesgo.

Lo más aberrante del caso es que, una vez en el quirófano, los análisis posteriores demostraban que no se extirpaba el órgano que el médico aseguraba haber removido (el útero), configurando un cuadro escalofriante de estafa, lesiones graves, violencia obstétrica y reproductiva bajo la Ley 26.485.

Un raid de operativos que no da tregua

El procedimiento de este miércoles en el Sanatorio Sarmiento se anuda a los ya realizados el pasado viernes 16 de octubre, cuando los sabuesos judiciales irrumpieron en el domicilio particular del médico, en el Sanatorio Femechaco y en el Centro Médico Ramón Carrillo de Osjera, secuestrando valiosa documentación clínica e historias médicas que hoy son analizadas bajo lupa por los peritos.

Desde este medio, que siempre ha estado del lado de las víctimas y de la verdad, exigimos que la justicia actúe con todo el peso de la ley, sin privilegios ni miramientos corporativos. La salud de las chaqueñas no puede estar a merced de personajes sin escrúpulos.