En el mismo período, la venta de nafta súper creció un 4,25% y el diésel común un 2,87%. «En el comienzo de 2019 sigue la tendencia de 2018, con caída de ventas de nafta premium. Es el quinto mes consecutivo que cae por arriba del 20%, mientras la súper mantiene un crecimiento del 5% promedio desde hace varios meses, pero que no alcanza a compensar la caída de la nafta premium», explicaron desde Cecha.
En el comienzo de 2019 sigue la tendencia de 2018, con caída de ventas de nafta premium. Es el quinto mes consecutivo que cae por arriba del 20%
La migración de los automovilistas hacia un producto de menor calidad y precio se mantiene en 2019, al menos en el primer mes del año. Esta tendencia había comenzado en el segundo trimestre del año pasado, cuando se frenó la evolución que se venía registrando del traspaso hacia combustibles de mayor calidad como consecuencia de la renovación del parque automotor.
«Si bien durante los primeros tres meses del año las premium mostraban todavía un crecimiento interanual en torno al 10%, hacia fin del primer semestre caen prácticamente a cero (0,28% en junio de 2018). La segunda mitad del año comienza con una abrupta caída del 6,57% en julio que luego se profundiza para finalizar los últimos meses del año con retracciones mayores al 25% en promedio», precisaron en Cecha.
Se frenó la evolución que se venía registrando del traspaso hacia combustibles de mayor calidad como consecuencia de la renovación del parque automotor
Los aumentos rondarían entre el 2,5% al 5%. «Más allá del impuesto, aun no está definido si las petroleras aumentarán en base al precio del crudo, del dólar y de los biocombustibles. Esos tres elementos han aumentado un 6%, pero todavía no es oficial ningún tipo de aumento», aclaró Gabriel Bornoroni, presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines del Centro de la República (Fecac).
Por tipo de combustible los aumentos de 2018 fueron de 76,27% para diésel, 74,29% para gasoil, 65,77 % para la nafta premium y 64,21% para la nafta súper, detallaron desde Cecha.
«Al retraso de precios en surtidor que venía arrastrando el sector se agregaron las sucesivas devaluaciones del peso, a partir del segundo trimestre, y un escenario de suba del precio internacional del crudo que llegó a variaciones del 25% hacia el cuarto trimestre», destacó Cecha en un informe.
Así, el consumo se fue retrayendo progresivamente a lo largo del año. Hubo un primer trimestre de crecimiento de la demanda al 4,5% promedio hasta abril donde se estanca. En mayo cambia la tendencia positiva y en septiembre cae de forma abrupta un 6,65%. Así, 2018 cerró con una caída general del consumo del 5,17% en diciembre, empujado por un derrumbe del 24,32 % de la nafta premium.