En la previa de un nuevo Día de la Revolución de Mayo, una de las tradiciones más fuertes de la mesa argentina vuelve a chocar con la realidad económica: preparar un locro patrio para compartir en familia ya puede costar cerca de $43.000.
El dato surge de un relevamiento realizado sobre ingredientes básicos para cocinar uno de los platos más emblemáticos de las fechas patrias, una costumbre que sigue vigente pero cada vez más condicionada por el aumento de precios.
El principal impacto está en las carnes y embutidos. Solo medio kilo de panceta supera los $24 mil, mientras que los chorizos colorados rondan los $4.000 y los cortes de carne vacuna también registran fuertes aumentos.
A eso se suman maíz blanco, porotos, verduras y condimentos que completan una receta histórica que hoy empieza a convertirse en un gasto importante para muchas familias.
Aunque el locro sigue siendo un plato rendidor —capaz de alimentar entre cuatro y seis personas— el costo refleja cómo la inflación también golpea directamente sobre las tradiciones populares y las celebraciones patrias.
En un contexto donde el consumo viene cayendo y muchas familias ajustan gastos cotidianos, incluso organizar una comida típica del 25 de Mayo requiere cada vez más planificación económica.
El locro no es solamente una receta. Es parte de la identidad cultural argentina y una de las expresiones más fuertes de encuentro familiar y comunitario durante las fechas patrias.
Su origen se remonta a tiempos prehispánicos y proviene del término quechua “ruqru”, mucho antes de convertirse en uno de los símbolos gastronómicos nacionales.
Con el paso de los años, el plato fue incorporando ingredientes europeos y terminó consolidándose como una de las comidas más representativas del otoño e invierno argentino.
Pero en 2026, además del maíz y los porotos, hay otro ingrediente inevitable en cualquier receta: el impacto de los precios.