ENTRE EL FRÍO Y LA FE, MILES DE FIELES VOLVIERON A ENCONTRARSE CON SANTA RITA EN PUERTO TIROL

Ni las bajas temperaturas ni la neblina de la mañana pudieron frenar una de las manifestaciones de fe más profundas del interior chaqueño. Este viernes, Puerto Tirol volvió a convertirse en epicentro de la devoción popular con la celebración de Santa Rita de Casia, la patrona de las causas imposibles.

Desde las primeras horas del día, familias enteras comenzaron a acercarse a la iglesia y a las inmediaciones de la plaza principal envueltos en mantas, camperas, ponchos y frazadas, desafiando una de las mañanas más frías del año para cumplir promesas, agradecer o simplemente pedir esperanza en tiempos difíciles.

La postal volvió a mostrar algo más profundo que una celebración religiosa: mates compartidos entre desconocidos, vecinos rezando en silencio y personas llegadas desde distintos puntos del Chaco buscando un momento de paz en medio de la incertidumbre económica y social que atraviesa la provincia.

La peregrinación fue, una vez más, uno de los momentos más emotivos de la jornada. Entre aplausos, cantos y oraciones, cientos de fieles acompañaron el recorrido con imágenes, flores y velas, mientras otros observaban emocionados desde las veredas.

Durante la tarde se realizará además la tradicional procesión por las calles de la ciudad, uno de los momentos más convocantes de la festividad.

En Puerto Tirol, la celebración de Santa Rita trasciende lo religioso y se convierte cada año en un refugio colectivo frente a las dificultades cotidianas. En un contexto donde muchas familias atraviesan problemas económicos, desempleo y angustia social, la fe sigue funcionando como un espacio de contención, encuentro y resistencia emocional.

Porque para muchos de los que llegaron este viernes al santuario, no se trató solamente de rezar: se trató de aferrarse a la esperanza.