El Gobierno oficializó nuevos aumentos en las tarifas de luz y gas para agosto

El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) publicó los nuevos cuadros tarifarios para el Área Metropolitana de Buenos Aires, con subas en el valor del gas y de la luz que impactarán de lleno en residenciales y comercios. Un nuevo golpe al bolsillo popular que se suma a las subas de prepagas, alquileres y combustibles.

El inicio de agosto llega con una nueva vuelta de tuerca sobre la economía cotidiana de las familias. A través del Boletín Oficial, el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) oficializó este viernes los nuevos cuadros tarifarios que comenzarán a regir de inmediato para los servicios de energía eléctrica y gas natural en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Las resoluciones alcanzan a la totalidad de los usuarios residenciales —tanto a quienes conservan subsidios como a los que fueron despojados de ellos—, así como a comerciantes, pymes, clubes de barrio y entidades de bien público.

Luz y gas más caros: el desglose del nuevo tarifazo

En el servicio de energía eléctrica, las distribuidoras Edenor y Edesur aplicarán ajustes en el Costo Propio de Distribución, registrando subas promedio del 1,78% y 1,71% respectivamente sobre sus cargos fijos y variables.

Por el lado del gas natural, las empresas Metrogas y Naturgy BAN actualizaron de forma agresiva la estructura de costos:

  • Categorías iniciales (R1): El cargo fijo para usuarios residenciales sin subsidio saltó a $4.350,12 en CABA y a $5.023,67 en la Provincia de Buenos Aires, adicionando un valor por metro cúbico consumido que supera los $155.
  • Escalas superiores: Los cargos fijos para los segmentos de mayor consumo o grandes demandas treparon hasta la desorbitante cifra de $103.928,59 por mes, a lo que debe sumarse el consumo variable y los impuestos correspondientes.

La paradoja tarifaria: sueldos congelados y servicios impagables

Aunque desde los despachos oficiales intentan amortiguar la noticia señalando que las subas en la energía eléctrica «son porcentajes moderados», la acumulación de incrementos sigue asfixiando a la clase trabajadora:

Cada aumento de tarifa funciona como un guadañazo a la paritaria. En un contexto de salarios licuados, parálisis de la actividad productiva y jubilaciones en mínimos históricos, destinar una porción cada vez mayor del sueldo solo para mantener encendida la heladera o prender la cocina convierte a los servicios básicos en un lujo inaccesible.

El inicio de agosto confirma que la mentada «desaceleración de la inflación» se sostiene artificialmente postergando impuestos, mientras las boletas de servicios públicos continúan ajustando de forma implacable la economía del pueblo golpeado por la recesión.

Chaco 365

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