La vejez en picada: la mora entre jubilados se triplicó en un año y ya supera el 11% por el ajuste en las jubilaciones

Un informe de Provincia Microcréditos reveló que casi la mitad de las personas en edad jubilatoria mantiene deudas activas. La mora grave explotó del 4,1% al 11,4% en apenas doce meses, en un escenario donde más de cuatro millones de abueloses deben pedir préstamos, vender bienes o seguir trabajando para poder comer y comprar remedios.

La radiografía del deterioro social y financiero en la Argentina sumó un capítulo dramático que afecta de lleno a los sectores más vulnerables de la sociedad. Según un exhaustivo informe elaborado por la firma Provincia Microcréditos —dependiente del Banco Provincia—, el nivel de endeudamiento y morosidad entre los adultos mayores alcanzó niveles récord durante el último año, en sintonía con la constante pérdida de poder adquisitivo de las jubilaciones y pensiones.

El estudio advierte que el 44,6% de las personas en edad jubilatoria mantiene saldos de deuda pendientes, lo que equivale a más de cuatro millones de personas a nivel nacional. La cifra representa un incremento de casi cinco puntos porcentuales respecto a 2022 y consolida una tendencia de sobreendeudamiento para gastos corrientes de primera necesidad.

La mora grave se triplicó: de pagar la luz a deber la comida

El indicador más alarmante del relevamiento es el crecimiento exponencial del atraso en los pagos de las deudas asumidas por los jubilados:

  • Mora fuera de control: La proporción de pasivos con deudas de más de 90 días de mora pasó del 4,1% en mayo de 2025 al 11,4% en mayo de 2026, lo que implica que prácticamente se triplicó en solo doce meses.
  • Pérdida de poder adquisitivo: El trabajo vincula este fenómeno al desplome de los haberes. La jubilación mínima con bono arrastra una caída del 19% en su capacidad de compra desde noviembre de 2023 y acumula una pérdida de más del 30% respecto a 2018.
  • Impacto no medido: La inflación general no alcanza a medir el verdadero impacto en la canasta de la tercera edad, fuertemente golpeada por los aumentos desmedidos en remedios, tarifas de electricidad, agua, gas y alimentos de primera necesidad.

Estrategias de supervivencia: vender las pertenencias o volver a trabajar

Ante la insuficiencia de las jubilaciones de ANSES para llegar a fin de mes, los adultos mayores se ven obligados a desplegar mecanismos extremos de subsistencia:

«Al igual que con las y los jóvenes, este grupo empeoró su situación por las políticas económicas del Gobierno nacional», sentenció Alejandro Formento, presidente de Provincia Microcréditos.

El relevamiento detalla que un 34,9% debió consumir sus ahorros, un 14,4% recurrió a créditos financieros formales e informales, un 14,1% debió pedir ayuda económica a sus hijos o familiares y un 10,4% tuvo que vender pertenencias y bienes personales para cubrir costos básicos. Asimismo, uno de cada cuatro jubilados se vio obligado a reinsertarse en el mercado laboral informal para generar ingresos complementarios.

La realidad derrumba el relato oficial de la desaceleración inflacionaria y el superávit fiscal: el superávit del Estado se paga con el hambre, las deudas y la angustia cotidiana de millones de abuelos y abuelas en todo el país.