El hecho ocurrió alrededor de las 5.50 cerca de la Jefatura de Policía, a cuya Guardia de Prevención se acercaron un hombre de 28 años y una mujer de 29 años, padres de la nena y domiciliados a unas cuadras de la unidad policial.
Una vez allí, los progenitores de la menor solicitaron asistencia para su hija debido a que presentaba dificultades para respirar, por lo que los efectivos le realizaron RCP hasta que se recompuso.