Quién es el «espía» que tenía contacto con Tailhade y funcionarios kirchneristas

Según la causa judicial, en septiembre de 2022, el espía detenido Ariel Zanchetta le acercó a Tailhade los chats ilegales de los secretarios de la Corte Suprema de Justicia.

En Junín a Ariel Zanchetta se lo conocía como uno de los referentes del «Diario La Verdad», un medio que investigaba a políticos locales y nacionales.

Su director, Omar Bello, había muerto en un accidente de tránsito luego de haber sido denunciado por el ex ministro de Transporte del gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner por «amenazas».

Mario Meoni también murió en un accidente de tránsito el 24 de abril de 2021 cuando regresaba a su casa en Junín. Su camioneta Ford Mondeo Vignale perdió el control en el kilómetro 112 de la ruta 7 esa madrugada lluviosa.

Ambos habían conocido a Zanchetta, un ex integrante de la Policía Federal que, según fuentes consultadas y el expediente judicial, trabajaba como agente inorgánico de los servicios de inteligencia.

El juez federal Marcelo Martínez Di Giorgi ordenó la detención de Zanchetta en junio de este año.

Actualmente se encuentra alojado en el penal de Marcos Paz. Lo acusan de espionaje ilegal. Cayó preso luego de tres denuncias vinculadas con hackeos a integrantes de la Corte Suprema de Justicia y al ex ministro de Seguridad de la Ciudad, Marcelo Dalessandro.

Los caminos de la investigación nacieron en Misiones, localidad de El Dorado, donde le clonaron la línea telefónica de su celular al titular de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti. Ezequiel Nuñez Pinheiro está procesado por el delito de espionaje pues, desde su local de celulares, se orquestó el hackeo del telegram del ex funcionario de Horacio Rodríguez Larreta y del secretario de Rosatti, Silvio Robles.

Así nació la causa llamada «Lago Escondido» basado en supuestos encuentros de integrantes de la Corte Suprema de Justicia con directivos del Grupo Clarín en el sur argentino. En la causa judicial por la que está preso Zanchetta se comprobó que la información llegó de manera clandestina por la Policía de Seguridad Aeroportuaria de Bariloche y fue el propio Zanchetta quien se la ofreció al diputado ultra K, Rodolfo Tailhade.

Zanchetta recibía pauta publicitaria oficial a través de sus contactos con el camporista Fabián «Conu» Rodríguez, que ayer fue allanado en sus oficinas de la AFIP en la que oficia de subdirector General de Servicios al Contribuyente. Pero Rodríguez investigaba y carpeteaba a esos constribuyentes díscolos con las ideas de su jefa política, la vicepresidenta Cristina Kirchner.

En sus redes sociales, Zanchetta se presentaba como Alexis Di Capo o Piter Quintana. Ofrecía de manera gratuita sus informes periodísticas a otros periodistas de medios nacionales que, muchos de ellos, figuran en el listado de los 1196 espiados por Zanchetta. «Decía tener vínculos con el Papa Francisco y ser el espía del Papa, también que conocía a Gustavo Vera -titular de La Alameda y funcionario del gobierno nacional», asegura un periodista que lo conoció en abril de 2016 pues tenía información exclusiva sobre el ex intendente de Junín, el cambiemita Petracca.

En septiembre de 2022, Zanchetta se whatsappeó con Tailhade y le acercó, vía mail, los chats ilegales de los secretarios de la Corte Suprema de Justicia. También le acercó una carpeta de información personal y patrimonial del senador de Juntos por el Cambio, Luis Juez.

En la Policía Federal, aseguran que Zanchetta respondía al área de Contrainteligencia de Fernando Pocino, enemistada con Jaime Stiuso. De hecho, uno de los investigados fue el fallecido fiscal Alberto Nisman. Reportaba a un oficial superior de apellido «Prisco».

«Se trata de una especie de grupo paraestatal que, desde el primer minuto del gobierno de Macri, trabajó para voltearlo», aseguran en las fuerzas de seguridad que trabajaron en la Causa Amia. Nadie cree que el líder del grupo hubiese sido Zanchetta.

La pregunta que se hacen en Comodoro Py es quien financiaba al espía cercano a Rodolfo Tailhade, el ex Director de Contrainteligencia de Cristina Kirchner.